jueves, 26 de enero de 2012

Ex empleado de Stanford les dice a los Jurados que vio Problemas.

Enero 25, 2012. HOUSTON – Un ex empleado del financista Tejano Allen Stanford les dijo a los jurados en el juicio del fraude de Stanford el miércoles que él cree que vio al multimillonario inventando cifras contables utilizadas en un informe anual para cortejar a los inversores.

Leo Mejía, quien trabajó para una compañía de publicidad creada por Stanford para promover sus diversos negocios, testificó que le fue incómodo trabajar para el financista porque perdió la confianza en la exactitud de la información financiera que se le dijo que incluyera en los materiales de publicidad. Mejía declaró que una de sus responsabilidades era ayudar a armar el informe anual del Banco, que se utilizó para promocionar el Banco y atraer a nuevos clientes. Dijo que cuando estaba preparando el informe anual del Banco de 1988, veía a Stanford y a su director financiero, James Davis, utilizando una calculadora para realizar varios cambios defectuosos en cifras relacionadas con las finanzas del Banco antes de que el informe fuera enviado a imprimirse.

“¿Usted notó algún problema con los números que Stanford estaba obteniendo mientras los marcaba en la calculadora?" El fiscal Gregg Costa le preguntó a Mejía. "Sí. Cuando estábamos trabajando me di cuenta muy fácilmente que algunos de esos números no sumaban correctamente. Les mencioné que no sumaban. Ellos se rieron y corrigieron esos números", dijo Mejía. En aquel momento, el Banco estaba en la nación de la isla caribeña de Montserrat. Más tarde se trasladó a la isla vecina de Antigua.

Mejía describió que los errores se veían como "errores obvios. Como que nueve más uno no dan cinco." Mejía también le dijo a los jurados que se sorprendió después de que esas cifras se le presentaron al auditor del Banco, fueron enviados y aprobados en 15 minutos. "Me tomó más a mi revisar la cuenta de mi chequera. Pensé que eso fue rápido," dijo.

Mejía también le dijo a los jurados que los inversores de Stanford fueron "codiciosos" y que la Oficina del Banco en Montserrat estaba principalmente vacía, y que tenía solo un par de computadores que no estaban conectados. Mejía dijo que fue despedido en 1992 recibiendo un pago excesivo por $750.

Ali Fazel, abogado de Stanford, intentó sugerirles a los miembros del jurado que Mejía y Chambliess, quien también fue despedida, no eran expertos en las complejidades de varios negocios del financiador y que no estaban calificados para evaluar si hubo alguna fechoría. ¿"Usted está simplemente adivinando? ¿Sólo está especulando? Su testimonio es toda una especulación”, le dijo Fazel a Mejía.

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