viernes, 20 de enero de 2012

Los inversionistas de Stanford aguantan un "Infierno Viviente" en vísperas del juicio sobre el fraude.

Andrew Harris y Laurel Brubaker Calkins. (Bloomberg).

Enero 20 (Bloomberg) -- Los inversores de Allen Stanford, después de esperar tres años para ver al financiador de Texas ir a juicio por los cargos de dirigir un fraude de 7 mil millones de dólares, deben esperar aún más tiempo antes de conocer cuando obtendrán algún retorno de su dinero.

Los clientes de Stanford no han recibido nada desde que la SEC cerró sus negocios en febrero de 2009.

Stanford, acusado de engañar a la gente que compró certificados de depósito de su banco en Antigua, gastó su dinero en malas inversiones, patrocinios deportivos y un estilo de vida pródigo que incluían yates, una flota de jets, mansiones y una isla privada del Caribe, dijeron los fiscales de EEUU. La selección del jurado para el juicio penal está programada para iniciarse el 23 de enero en la corte federal en Houston. Stanford, quien niega cualquier fechoría, enfrenta hasta 20 años en prisión si resulta condenado.

"No es justo que tengamos esta vida infernal," dijo Smith Blaine de Luisiana, quien alega haber perdido 1 millón de dólares en ahorros invertidos con Stanford.

Un receptor designado para el Stanford Group Co. ha gastado al menos 103 millones de dólares en litigios y otros gastos, mientras recolectaba menos de 212 millones de dólares en efectivo y bienes materiales, desde que la SEC demandó a Stanford en febrero de 2009.

Los gastos incluyen los honorarios de abogados y gastos generales utilizados por Ralph Janvey, el receptor. Janvey le ha pedido permiso a la Corte para pagarle a la firma legal de Baker Botts LLP, basada en Houston, la suma de 21,3 millones de dólares por el trabajo realizado desde el 17 de febrero de 2009 al 30 de septiembre de 2011, de acuerdo con los registros de la Corte.

Otros Casos
A diferencia de Stanford, los procesos de devolución han avanzado para los demandantes en el caso del fraude de Bernard Madoff L. y la quiebra de MF Global Holdings Ltd., padre del corredor de productos básicos MF Global Inc.

El Liquidador de oficio de Madoff, Irving Picard, ha recuperado 8,7 billones de dólares de los estimados 17 billones de dólares perdidos y ha distribuido 325,5 millones de dólares a las víctimas, de acuerdo con su sitio Web. El fraude de Madoff terminó cuando fue arrestado en diciembre de 2008.

Los clientes de la sede MF Global en Nueva York, que se derrumbó en octubre, ya han recibido 3,8 billones de dólares de los 6,5 billones de dólares que ellos reclaman, según el fideicomisario de liquidación de esa firma, James Giddens.

Un abogado de Janvey dijo la semana pasada que es demasiado pronto para decir cuando los inversores podrán ver parte del dinero.

"Sé que es frustrante," dijo el abogado de Janvey, Kevin Sadler, socio de Baker Botts. "Los inversores quieren saber cuándo y cuánto.”

Sadler y Janvey en noviembre, bajo la presión del juez de distrito David Godbey en Dallas, comenzaron con el trabajo para compensar a los inversores, solicitaron permiso de la Corte para establecer un plan de reembolsos para los inversores y un proceso de reclamación con fecha límite de presentación.

Falta de Certeza
Sadler estima que a los inversionistas de Stanford se les adeudan unos 5 billones de dólares en capital. Falta de certeza en cuanto al valor total de las reclamaciones y la cantidad de dinero disponible para pagarles ponen un valor del dólar o incluso una relación sobre la tasa de reembolso imposible de estimar en este momento, dijo Sadler.

El 11 de noviembre, el receptor presentó a Godbey un informe indicando que tenía 114,5 millones de dólares en efectivo a la mano y 96,6 millones de dólares en otros activos hasta el 31 de octubre.

El pote más grande conocido de los activos de Stanford está en cuentas en el extranjero del financista, el cual en gran parte está fuera del alcance de Janvey.

El control de los 335 a 350 millones de dólares en cuentas europeas fue otorgado por los tribunales del Reino Unido y Suiza a los liquidadores del Stanford International Bank Ltd., nombrados por la Corte Suprema del Caribe Oriental en Antigua.

Edward Davis, abogado de los liquidadores en Miami, dijo en una entrevista telefónica este mes que a los casi 22.000 depositantes globales de Stanford podrían pagárseles tan pronto como en el segundo trimestre de este año.

Pequeños Montos
Sus clientes, Marcus Wide y Hugh Dickson, contadores en la empresa global de contabilidad Grant Thornton, anunciaron el 18 de enero la creación de formas de presentación para la reclamación. Wide y Dickson fueron nombrados para liquidar el Banco de Stanford tras la original elección del tribunal, con sede en Londres, desde que Vantis Plc, se derrumbó. Wide es director de Grant Thornton Ltd. (Islas Vírgenes Británicas) en Tórtola, y Dickson es socio de Grant Thornton LLP del Reino Unido, según el sitio Web de liquidación del Banco de Stanford.

En los actuales niveles de recuperación, los inversores recibirían alrededor del 10 por ciento de su dinero, más si los liquidadores son capaces de invertir pequeñas cantidades de fondos recuperados para hacerla más fácil la venta de algunas propiedades de Stanford, dijo Davis.

Detener ahora los esfuerzos de recuperación y rehabilitación de activos para pagarle a los inversores, dijo Davis: "sería un fracaso horrible para las víctimas".

Control de Activos
Wide y Dickson, con un adelanto de 20 millones de dólares de las cuentas congeladas de Stanford en Londres otorgados por la Corte el año pasado para financiar sus operaciones, han gastado unos 7,2 millones de dólares para recuperar 148 millones de dólares en efectivo y activos, dijo Davis.

Sus clientes están luchando con Janvey por el control de activos en el Reino Unido, Suiza y Canadá.

Ellos también están compareciendo ante Godbey, quien el mes pasado escuchó argumentos sobre si Houston o Antigua debe declararse como el verdadero "centro de interés" de las operaciones de Stanford, lo que determinará qué receptor obtendrá el control del estado. El intento por resolver el conflicto a través de la mediación falló.

"Estoy triste de escuchar que la mediación no funcionó", dijo el juez a los abogados de entonces. "Estoy más triste que el dinero es para pagar a los abogados y no va a indemnizar a las víctimas".

En entrevistas separadas, Sadler y Davis se negaron a especificar las razones de la falta de cortesía entre sus clientes.

‘Explorando Vías’
"Todavía estamos explorando maneras en las que podemos llegar a un protocolo de cooperación global," y un medio para evitar esfuerzos duplicados, dijo Sadler. "No lo hemos alcanzado todavía."

"Tratamos de mantener un diálogo. No hemos ido a ningún lado", dijo Davis,"a ningún lugar cercano para un acuerdo aceptable."

J. Samuel Tenenbaum, un profesor de derecho de la Universidad de Northwestern en Chicago, ha estado siguiendo los casos de Madoff, Stanford y MF Global. Además, él dirige la escuela del Centro de Protección de Inversiones que atiende a las personas con ingresos limitados o pequeñas reclamaciones que son incapaces de obtener asesoramiento jurídico.

El fraude de Madoff, dijo, era más fácil de manejar, porque el dinero robado se mantuvo dentro de un círculo definido de personas donde podía ser identificado y recuperado.

"Con Stanford es más complicado," dijo el profesor, quien también está afiliado con la firma Chuhak & Tecson de Chicago. "El sopló a través del dinero, lo perdió o lo gastó".

Respuesta Coordinada
En tales casos, es necesaria una respuesta global coordinada porque de lo contrario aumentan los costos de recuperación, dijo Tenenbaum.

"Debería haber un solo receptor general de Allen Stanford," dijo.

La Corporación de Protección de Valores del Inversionista de los EEUU o SiPC, previamente había tomado la posición de que los inversionistas de Stanford no estaban cubiertos por su ley de protección de títulos-valores a inversionistas (SiPA). El SiPC se comprometió a pagar a los demandantes de Madoff casi 800 millones de dólares, de acuerdo al sitio Web de Picard.

La SiPC dijo en julio que reconsideraría y tomaría una decisión final en septiembre. Ese mes pasó sin un fallo.

El 13 de diciembre, la SEC demandó al SiPC, buscando otro camino de ayuda para la recuperación de las víctimas. La SEC pidió a un juez federal en Washington que obligara a la Agencia para crear un proceso de reclamaciones de presuntas víctimas de Stanford. Una audiencia está prevista para el 24 de enero.

Retiro Pospuesto
Mientras tanto, el inversor de Stanford Blaine Smith, un constructor personal de casas, perdió la casa que construyó para sí mismo en una ejecución hipotecaria. Su esposa ha pospuesto su retiro.

El busca trabajos ocasionales y escribe correos electrónicos cada vez más desesperados a los reguladores y los políticos que espera puedan hablar con el receptor de Stanford para presentar demandas de restitución contra los inversores o persuadir al SiPC para cubrir sus pérdidas.

"No podemos soportar ningún abuso más", dijo.

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